Señor Lector:
Muchos días han pasado desde la última vez
que pude dirigir hacia usted mis palabras, esta
no es la última, pero si es importante.
Dios me ha hablado, si, me ha hablado, y muy
cerca de mi oído y me ha contado como debo caminar,
como debo ser libre y como debo amar. Quizás recuerde
de la mujer que me ilumina con sus ojos, bueno, he podido
armarme de valor e ir por ella, fue increíble, entre más
me iba acercando a ella, más me gustaba y más quería
quedarme a su lado, era perfecta, pero había un problema,
yo no lo era, yo era imperfecto, era tieso, pálido y confuso
y eso no comenzó a afectarme a mi, sino a ella, a su sonrisa
y a su felicidad. Logre que me amara y fui feliz por eso
recuerdo varias tarde donde ella me miraba a los ojos con
sus brazos en mis hombros y me decia - Yo te amo!
mañana volveré con más de mi historia.
ahora tengo que estudiar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.