lunes, 9 de enero de 2012

La Fabrica del Amor.

"haciendo un paréntesis, respecto de lo que habitualmente escribo, me daré un tiempo para esto" 
      
 LA FABRICA DEL AMOR

 PARTE I

La vida, con toda su sabiduría, me ha contado un secreto, un secreto que quizás pueda cambiar tu alma o la forma de comprender las cosas, aunque sea un poco este secreto es muy acertado y no se pasea en subjetividades infinitas, ni en situaciones estáticas, este secreto es "practico". 
Desde muy niño no pude comprender a mi padre, él, con unos cincuenta años no era un hombre por decirlo de una forma, común. No, él era distinto, distinto a los padres de mis amigos, distinto a mis profesores, distinto al señor del almacén, distinto al dueño del gato plomo de la esquina, en fin, mi padre era distinto. 
Él (mi padre) trabaja de guardia, él y otros hombres tienen que cuidar diariamente los estanques de agua que abastecen a toda la ciudad, él sabía que era un trabajo importante, así que lo cuidaba incluso mejor a que a su salud. Con horarios intercambiados habían semanas en que no veía a mi padre, ya que trabajaba todo el día, pero en otras tenía que estar muy callado en casa, porque se pasaba toda la noche haciendo rondas. No es fácil vivir con alguien con un trabajo así, porque sin querer todos nos veíamos afectados por sus horarios. Por ejemplo, cuando tenía su turno de noche, yo no podía aspirar mi pieza, ya que el ruido sería demasiado y él despertaría. A las seis despertaba, con los ojos rojos como un guinda, sus piernas delgadas parecían doblarse en exceso cuando caminaba rumbo al baño, sus orejas enormes parecían aletear, sus grandes manos no paraban de moldear su cara, como si quisiera lavarse sólo con ellas, su panza le inclinaba levemente hacia adelante y su boca parecía rumiar. Yo lo miraba congelado, mientras desaparecía de la escena. A las seis y media, estaba en la mesa, y como siempre, todos teníamos que estar con él, era la ley, sino, comenzaba a gritar y exigir nuestra presencia. Como decía, es difícil vivir con alguien como mi padre. Cuando ya era hora de irse al trabajo se acercaba a mamá le decía un par de cosas y Plam! se cerraba la puerta. al irse pareciera que el aire cambiaba, como si la paz, no se...volviera? No quiero ser tan drástico, pero ciertamente yo sentía eso. Cuando mi padre se iba, yo, yo, era feliz. 
Cuando tú, tenías la oportunidad (por decirlo así... oportunidad) de hablar con mi padre, jamás podías decirle que no, o decirle -no, eso no es así. Porque él, reaccionaba muy mal, te decía todo lo que opinaba de ti -Es QuE Tu ErEs PoCo ToLeRaNtE, eE qUe Tu...Bla Bla. No aceptaba un no por respuesta cuando no quería. Su actitud referente a la casa era como una mochila que yo y mi familia teníamos que llevar, ¿por que? Por que era el hombre de la casa, el que trabaja y trae el dinero cada semana para que nosotros los pobres podamos comer bien. Ya, está bien, no quiero un juez ni mucho menos, pero te juro que muchas veces lo sentí así. Mientras comíamos, yo en silencio, esperaba que me dijera nada, porque curiosamente siempre se ofendía con mis respuestas, como si mi boca fuera de veneno o sus oídos de algodón. 
Pero sabes, yo sé un secreto, conozco uno y funciona, un secreto que aprendí, en paz y en amor, para cambiar esto, no digo, cambiar a mi padre, eso sólo Dios puede hacerlo y parece que no quiere, ¿por que? no se. Pero es un secreto que puede cambiarme a mi y lo aprendí hace unos ... a ver.... tres meses creo. 
Comenzaré desde el principio.

sábado, 7 de enero de 2012

Mi querida: Estoy impresionado, el camino es largo, muy largo, mirando mis mapas y ayudado de las estrellas he podido encontrar mi paradero, y sino fuera por Jake quizás me volvería loco. Y es que uno no sabe lo importante que es la compañia cuando un vive una aventura. Estoy a quinientos kilometros de la primera ciudad, si, es mucho, pero lo bueno es que ya se por donde debo ir para no perderme. Otra cosa más interesante es que nos hemos encontrado con dos exploradores britanicos, ambos rubios con grandes bigotes, muy educados y atentos, uno es geógrafo y el otro fotografo, vestidos de forma muy inglesa. Bueno, esta carta es más que nada para mostrarle el paisaje en donde estamos. Pero pronto, muy pronto estaremos juntos.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Del Tiempo y de las Botas

Camino por el valle "la teja" saliendo de los bosques vecinos del mar, me dirijo a un paso obligado para poder llegar a la primera ciudad más o menos poblada, donde podré hacerme de ropa, comida y quizás de algún medio de transporte. Jake me ayuda a no perder el camino, ya que se nota demasiado que no es muy usado por los viajeros. Quizás el capitan del barco no sabia mucho de es estas tierras, pero pensar esas cosas ya no valen la pena. De camisa abierta, pantalones cafés, un trozo de tela que afirme mi cabello y una mochila de cuero, es todo lo que decidí traer conmigo. Pero sin duda lo mejor de todo (aparte de ir corriendo a sus brazos) son mis botas. Si, mis botas, botas de cuero perfectamente hechas a medida. En vez de vender mis cosas por dinero a los pescadores que estaban en la misma caleta que yo, hice trueque, y lo mejor que logre fueron estas botas. Son muy cómodas, y el duro camino se hace más aceptable con ellas. A jake igual le compré unas y no para de hacer piruetas increíbles ya que ahora tiene con que proteger sus pies. Mi dama, recorrer mil kilometros no es nada comparado a lo que me espera a su lado, mil años de amor. Espero que estés muy bien, y aunque no existe modo de hacerle llegar mis cartas, se las mostraré cuando llegue a casa, nuestra casa, tan hermosa e iluminada, sólo nuestra, pensando estas cosas el tiempo vuela y mi corazón también. Siempre suyo Alexis.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Ya voy.

Frente a un gran charco de mar, pienso, aun no he tomado mi transporte para acercarme a una ciudad, de hecho, tendré que hacerlo si o si, porque el barco me ha dejado a unos cincuenta kilometros de un pequeña cuidad, no estoy seguro si exista algún tren que me pueda llevar a casa, espero que si. Es interesante estar de nuevo en tierra, al bajarme del barco un negro me ayudo con las maletas, un joven llamado Jake, alto de ojos negros, pero con una amigable sonrisa, así que le contrate para que me ayude en todo lo que necesite. Estaba muy mal vestido así que lo primero que hice fue vestirle. Ahora, estoy aquí, frente al mar, pero estoy despidiendome, y mientras lo hago aprovecho de escribir esta carta, que de seguro llegará semanas antes que yo, no se porque siempre pasa eso, pero de cierto modo me alegra que sepas que voy en camino hacia ti. Me gustaria que pudieras ver este hermoso paisaje, aunque nuestro campo esta a la altura de cualquier ojo critico. Entonces, esperame, que voy, al voltearme y al dejar de ver este mar, todas mis fuerzas estarán concentradas en ti, y en volver a tomar tus manos. ¿me esperas aun, con tantas ansias?
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...